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Vida universitaria (Capítulo 3)

Estaban por salir de vacaciones, habían pasado aproximadamente 6 meses desde la apuesta, Sofía de apoco había empezado a insinuarse con Marc, a él no le daba nada permanecía indiferente, quien era como una fiera cuando los veía juntos era Agustina, en ella nada había cambiado, a pesar de que Javier la buscaba. El favor que Sofía le había pedido a Javier estaba cumplido, él y Marc eran los mejores amigos del mundo.

– Dime Marc, ¿cuándo vas a tener algo serio con la Sofía?      

– Eh…- dijo este ya que la pregunta lo pilló de sorpresa e hizo que se sonrojara para cambiar el tema dijo:          

– Tus intenciones con……

– Si, muy serias, el problema es que ella no me toma atención. – respondió Javier.     

– ¿A… ¿Agustina? – dijo Marc.      

– Hola Marc, necesito que me lleves a casa- dijo sin mirar siquiera a Javier, este molesto le dijo:      

– Tú no saludas    

– Ah, hola, vamos.      

Algo en ella no andaba bien, siempre saludaba a Javier y sonreía, pero ahora parecía estar ida y triste, se vislumbraba en su rostro, además su tono de voz era distante y apagado.

Se despidieron y se fueron.

Al día siguiente Marc estaba muy raro, nervioso e irritable, le gritó a Sofía, cuando el apenas hablaba.

– Javier, quiero que me orientes para estar preparado….      

Le contó con mucha rabia y pena que a su hermana la estaban acosando al punto de querer abusar de ella, Agustina muy valiente había reconocido a su agresor, se había hecho el careo correspondiente y ahora venia el juicio. Javier quedo pasmado, luego cuando reacciono, se puso a ayudar a Marc….

Paso la semana y Sofía se dio cuenta de que le quedaba poco tiempo para cumplir la apuesta. Para empezar ella le dijo que fuera a una fiesta que haría en su casa, pero eso era mentira ellos estarían solos. Él se dio cuenta, pero igual paso a conversar, ella estaba preparada gracias a la ayuda de Javier conocía todo lo que a Marc seducía, inquietaba, todo.

– Marc, ¿por qué resistes?, yo te quiero, además me queda poco tiempo.    

– ¿Qué dijiste? – hablo Marc       

Marc cedió muy fácil con eso lo digo todo, cayo redondito en su juego, estaba enamorado hasta los pies, ella solo esperaba el momento justo para destruirlo.   

Por otro lado, Agustina estaba más a la defensiva que nunca a causa de lo sucedido, pero su personalidad era la misma. Javier la fue a ver a la casa.

– Hola tía, ¿la Agustina?          

– Altiro la llamo.  

Al rato Agustina bajo.

– Javier, ¿qué quieres?

– ¿Salgamos?          

– No, contigo no- contesto ella       

– Deberías darte cuenta de que yo no te hice nada….              

Pero ella no lo dejo terminar, le tomo el rostro y le dijo:

– Lo sé perfectamente, como te dije la primera vez mi tiempo vale….            

Ella no finalizo la idea porque él la besó, pero no era el momento, ella lo separó y casi le da vuelta la cara con la cachetada que le dio.

– La visita termino.       

– Si, tienes razón- dijo Javier que tenía la mano marcada de Agustina.        

En la “U” comentaron la sucedido Marc, Sofía y el afectado: Javier.

– Tu hermana tiene la mano pesada.       

– Sí, pero debiste notar que no era el momento, quizá si hubieras esperado unas semanas te hubiera resultado oí que le decía a la mamá que tú le gustabas puede ser que las cosas hayan cambiado. – dijo Marc.     

– Agustina es tonta, que bueno que tú no, amorcito. – acotó Sofía        

Antes de entrar a la última clase llamaron a Marc, era el mismo número de la otra vez.

– Aló, ¿vas a hablar? – dijo Marc      

– Sí, cuídate puedes salir mal muy mal…….- y cortaron.    

– ¿Vas a entrar, mi amor? – le dijo Sofía.     

– Claro- respondió Marc que estaba algo raro.     

A la salida la chica con la que la Sofía hizo la apuesta se le acerco.

– Sofí, quiero hablar contigo     

– Sí, ¿qué quieres?                 

– Se te acaba el tiempo, ya lo tienes a tus pies, destrúyelo- dijo            

– Estoy esperando el momento- contesto Sofía       

– Ojalá solo sea eso, chao…

Algo no andaba bien, Sofía quería el dinero y no perdería su cabello, pero no tenía el valor necesario para destruirlo.             

Por otra parte, Javier volvió a ver a la Agustina y de rodillas le pidió una oportunidad.

– Mira como estoy por ti, acaso no tienes compasión          

– Párate, no seas tonto, no hay oportunidad, si quieres podemos ser amigos- dijo muy decidida Agustina.    

– Si no me queda otra, ¿Amigos? – le tendió la mano que ella tomo.        

Fin Cap. 3

Vida universitaria (Capítulo 2)

Llegaron a la fiesta a la 23:00. Quien abrió fue Sofía.

– Hola Marc, ¿y ella? – lo dijo por su hermana     

– Mi hermana, Agustina, es que no tenía con quien venir. Agus ella es Sofía vamos en la misma clase.   

– Hola Sofía       

– Hola, que disfruten la fiesta.            

Como siempre lo hacía, al rato Agustina estaba en un rincón comiendo, esta vez ramitas, aunque en esta ocasión se le acercaron.

– Hola, ¿tú que estudias? – era Javier

Ella levanto la vista, pero no le hablo no tenía el ánimo de iniciar una conversación.

– Ven, aquí no puedo escuchar lo que dices- y la tomo del brazo llevándola al patio.   

– Ahora sí, ¿qué me dijiste? – hablo Javier            

– Nada no hable         

– Pues ahora puedes contestarme.  

– ¿Qué quieres saber? – dijo Agustina            

– Tu nombre, edad, que estudias, y quien te trajo- le contesto Javier       

– Agustina, 17 años, cuarto año medio y vine con Marc, pero me voy así que….          

– Marc es tu……     

– Hermano- finalizo Agustina- sí, sí, sé que no nos parecemos.     

De repente ella se queda callada observando a una pareja, Javier se volteo y vio con mucha sorpresa que Sofía y Marc estaban muy cerca. Agustina se fue directo donde estaban e interrumpió justo cuando Sofía lo iba a besar.

– Mira siempre me haces lo mismo Marc, pero esto es el colmo, agarrando con esta, por favor que tienes en la cabeza- dijo muy molesta Agustina.     

– Bien, nos vamos, chao Sofía nos vemos- dijo como si nada hubiera pasado Marc.        

– No, no, tú te quedas donde estas porque vas a escuchar lo que le tengo que decir a esta pendeja.  

Pero Marc dijo:

– Cuando termines de pelear con ella me buscas afuera Agustina- y se fue.      

– Agustina, ese es tu nombre, escucha bien, a mí nadie me trata de “ESTA”, además me robaste el mejor momento con tu hermano. Si vuelves a entrometerte te juro que te arrepentirás.        

– ¿Terminaste?, Primero que nada, te diré como se me antoja, lo segundo a mi hermano una suelta como tú no lo tocara, y por último piensa lo siguiente: ¿quién es la pendeja; yo o tú que te rebajas a discutir conmigo no se supones que tú eres “madura” – y diciendo esto último se fue en busca de Marc sin darle el tiempo a Sofía de contestar.     

– Sofí, ¿la conoces? – dijo Javier que se acercó a ella.     

– Sí, sí, es la hermana de Marc      

– Si ya lo sé, pero no sabía que se odiaran- hablo Javier       

– Cállate, imbécil- dijo Sofía

Cuando Agustina llego donde su hermano lo encontró durmiendo en el auto.   

– Oye, tarado, despierta- dijo remeciendo a Marc.  

– Si ya desperté, pensé que demorarías más.       

– Me desesperas, Marc, te tomas todo a la ligera. Tu pretendiente me acaba de amenazar, ¿qué hacías con ella? – hablo Agustina.                   

– La verdad ahora que lo pienso ella nunca se me había acercado así, me dijo que se había dado cuenta de que conmigo podía ganar mucho y me iba a dar un beso, pero tú llegaste.       

– Que beso, eso es un traspaso de amebas, bacterias, de todo, por eso yo jamás daré un beso y si lo hago será porque está loca- dijo poniendo cara de asco.    

– Perdón, ¿qué dijiste?, es que no te tome atención- hablo distraído Marc ya que se había dado cuenta de que se había pasado unas cuantas cuadras de su casa.    

– Nada, fíjate cuando manejes.  

 Llegaron a su casa a las 1:00 a.m. su mamá dormía, se acostaron sin hacer ruido alguno.

 Mientras Sofía y Javier conversaban, ella se mostraba más distante que nunca.  

– ¿En qué piensas? – dijo Javier  

– Quiero pedirte un favor- respondió Sofía              

– ¿Cuál?   

– Necesito que te hagas el mejor amigo de Marc, a cambio te puedes quedar con su hermana, que parece que te gustó- terminó de decir ella con cierta inexpresividad en su voz….          

Al día siguiente en casa de Marc la madre les preguntaba cómo les había ido.  

– Bien…- dijo Marc 

– Bien… mal, querrás decir- completo Agustina- pero omito comentario- diciendo esto se levantó y se fue a su pieza.    

– ¿Qué paso ahora? – pregunto la mamá        

– Se puso a discutir con una compañera, pero no paso a mayores.    

Iba a decir algo más paro justo tocaron el timbre.

– Yo voy ma- dijo Marc.

Se llevo una buena impresión cuando vio a Javier en la puerta.

– Ho… hola- dijo Marc.        

– Hola, ¿tu hermana?, quede de venir a buscarla. – dijo Javier     

– Pasa, la voy a llamar. ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡AGUSTINA TE BUSCAN!!!!!!!!!!- grito Marc como de costumbre.     

– Ya voy- respondió Agustina.    

Al bajar y ver a Javier quedo petrificada apenas habían hablado y él la venia a buscar.

– Hola, eh… no me sé tu nombre ayer no me lo dijiste- comenzó a decir Agustina     

– Que tonto soy como no me presente, mi nombre es Javier Fernández.      

– Bueno Javier, ¿qué quieres?     

– Que salgamos, no quiero un no como respuesta- dijo Javier       

– Si no me queda otra, voy a cambiarme de ropa y vamos- y cuando iba a subir él la detuvo. 

– Así te ves hermosa, como sea te veras bien    

– Si tú lo dices, Ma, voy y vuelvo- dijo ella.   

Al rato de que ellos se fueron a Marc lo llamaron era un número desconocido

– Aló- pero nadie respondió- eh…. hola, estas gastando plata vas a hablar- dijo Marc entonces colgaron…      

Mientras tanto Javier y Agustina conversaban.

– Ves que aparte de bonito soy divertido- dijo él     

– Pues bonito no eres, pero si es entrete hablar contigo.      

Al doblar la esquina Javier la tomo por la cintura y la arrincono a la pared.

– Nadie puede decir que no soy bonito menos tú que serás mi polola.        

– Primero suéltame- dijo nerviosa Agustina, que empezaba a sudar frío- segundo yo no tendré ningún tipo de relación amorosa contigo, eso es para tontos que tienen tiempo que perder y gracias a Dios no es mi caso. Chaíto- y diciendo esto se fue él no la siguió solo la vio irse y dijo para sí:

– Ya verás cómo te arrepientes de lo que dijiste.

Fin Cap. 2

Vida universitaria (Capítulo 1)

Marc es como un chico cualquiera, bueno no tan normal, con 19 años de vida, tiene una personalidad muy complicada; responsable como nadie, inteligente pero muy desconcentrado, pareciera que nada le importa, que le da lo mismo todo hasta su carrera. Llama mucho la atención no solo por su personalidad sino por su físico, para ser doctor se debe tener una apariencia intachable, pero él, su hermoso cabello rubio ceniza esta completo con rastas, los profesores le han dicho millones de veces que se lo corte, pero el responde:” Para mi graduación, aún me quedan 5 años”. Es alto, mide 181 tiene ojos verdes.

– Marc, responde, Marc, ¿estas despierto? – decía el profesor…

– Sí profesor, la raíz cuadrada de 3 es 9- respondió Marc.

Toda la clase rio, él estaba muy desorientado como siempre, pero para su suerte sonó el timbre para salir.

– Esperan, Marc la próxima clase te interrogo, ahora si salgan.                           

Estando ya fuera del aula Marc se acercó a Sofía, una chica que al igual que Marc tiene los ojos verdes, 170, pelirroja con el cabello largo y rizado. Es muy inexpresiva y ambiciona ser una gran médico forense.

– Sofía, préstame los apuntes por fa- dijo Marc                   

Ella lo miro y se le acerco.

– ¿Qué me das a cambio? – pregunto ella.           

– Mi gratitud eterna, ¿me los prestas? – contesto Marc             

– Yo no quiero tu gratitud, quiero….             

– Después te pago ¿sí? – dijo Marc                      

– Toma, después arreglamos el precio- hablo Sofía.                                   

Él tomo los apuntes y salió corriendo, Sofía lo miro alejarse, entonces una de sus amigas le dijo:

– ¿Hagamos una apuesta, Sofí?

– Bueno, ¿cuál sería?, ¿Cuánto dinero hay en juego? – pregunto ella                      

– Debes tener a Marc a tus pies y luego debes destruirlo en todo los sentidos. Si tu ganas te pago $500.000.       

– ¿Y si pierdo?                

– Te cortas tu lindo cabello al cero- dijo su amiga.             

Sofía titubeo un poco pero luego acepto el trato.

– Tienes de aquí a finales de año. – agrego la chica             

– Ya verás cómo lo manejo, pero aumentemos la apuesta a $1.000.000- dijo Sofía          

– Bueno……        

Era la hora de almuerzo y todos estaban algo tensos porque a pesar de ser primer día de clases para los que empezaban segundo y tercer año, los habían tapado en trabajos.

– Mira, es el Javier, tan mino como siempre, me encanta- decía una niñita la grupito de admiradoras de Javier.           

El joven mencionado tiene 20 años, alto 179, pálido de ojos grises, según las jóvenes de la “U” él es el más mino, muy popular, va en tercer año de Leyes es el mejor de la clase. De su forma de ser no se puede decir mucho, solo que es arrogante.

– Llamando la atención como siempre, ¿no? – dijo Sofía          

– Tú sabes esa es la consecuencia de ser perfecto tanto física como psicológicamente- contesto Javier- ¿cómo estuvieron tus vacaciones, Sofí? – agrego.     

– Bien ¿y las tuyas?

– Interesantes, estuve en…………..- pero no termino porque Marc lo interrumpió.           

– Sorry, Sofía tus apuntes, gracias, ¿te pago ahora, ¿cuánto es? – dijo Marc      

– A ver, a ver, ¿qué te pasa no ves que estaba hablando, acaso no te han enseñado modales? – objeto Javier.         

– ¿Y cuánto es? – dijo Marc sin tomar en cuenta a Javier.

– Después arreglamos- respondió Sofía        

Las clases terminaban a las 21:30 y luego de eso tendrían una fiesta de bienvenida, podían llevar solo a una persona, hombre, mujer o lo que fuera. Marc decidió que iría con su hermana porque ella no salía a ninguna parte ya que no le interesa salir y conocer gente esa no es prioridad. Ella no se parece a su hermano, no es alta mide 165, ojos pardos, trigueña, con el cabello castaño claro. Psicológicamente también son distintos, ella demuestra todo lo que piensa y siente es concentrada y para nada distraída.

Como era de esperar costo mucho que dijera que si a la invitación de su hermano.

– No quiero ir, no conozco a nadie y después de un rato, Marc desaparece y me quedo sola en un rincón comiendo papas fritas- dijo.     

– No te estamos preguntando es una obligación- contesto su madre          

– Iré para no discutir, subo a cambiarme- y salió de la cocina…      

Fin Cap. 1

Invisibilidad al extremo (cuento corto)

Lo esencial es invisible a los ojos- leyó una chica en el libro del Principito de Antoine de Saint-Exupéry. Entonces miró el cielo y pensó: ¿Tengo que ser invisible?- realmente no había entendido el trasfondo de esa oración. En busca de respuestas busco en las bibliotecas la forma de hacerse invisible de verdad, pero no hallaba respuesta alguna. Trato de mimetizarse con el entorno, pero llamaba la atención con todo lo que hacía. Fue en aquel momento que tuvo una brillante idea… y como la noche que se acaba… ella desapareció y con ello ningún ser pudo ver lo que realmente ella valía…

Ida sin regreso (Cuento corto)

Siempre había deseado conocer Santiago. He oído hablar de aquella enorme ciudad que centraliza al país, durante toda mi vida, y hoy es el gran día en que la veré con mis propios ojos.

  Aquí estoy de pie observando la Estación Central, y recuerdo que en siete días más debo regresar a mi tierra natal.

  Sin previo aviso un tipo se me acerca y amablemente me pide limosna, yo me niego, entonces saca un arma y dispara a quemarropa en mi pecho, jamás pensé que esto me pasaría, que un viaje de vacaciones sería solamente de ida y sin regreso.

“Conociendo mi perdición” Capítulo FINAL

Los días pasaron y nosotros sólo hablábamos por celular, está de más agregar que la amistad con Sol, fue de mal en peor, debido a que él le dijo que yo me había declarado, omitiendo el detalle del beso. Yo la vi una vez pero ella no me dijo nada, nuevamente hacía como que no sabía nada.

Como él se iba quedaron en probar una relación a distancia, pero no resultó, terminaron antes que él se fuera, incluso aunque yo le daba consejos para que aprendiera a tratar a Sol. Él se fue a otra región del país y apenas tuvo internet comenzamos a retomar la comunicación, a retomar nuestra extraña relación.

Me contó que conoció a una niña en su curso, que le gustaba, que había onda… y se me derrumbó el mundo… debido a eso y otras actitudes decidí eliminarlo, de todo, era un horror y error seguir con él, y justo había asumido que lo amaba y estaba dispuesta a esperarlo el tiempo que fuera necesario…  para poder comunicarse conmigo se hizo un fotolog y me posteó que me extrañaba.

Cuánto daño me hice y aunque no hablaba, ni sabía nada de él, mis sentimientos seguían ahí, intactos sin poder moverlos y sacarlos. Me traté de convencer que si venía no lo vería, que no tendríamos ningún tipo de relación. No quería asumir que sucumbiría ante el deseo de tenerlo, además tendría que elegir entre él y mis amistades…

¡Qué vida!… todo esto hasta ahora… ¿qué vendrá después?… ¿Quién sabe?

“Conociendo mi perdición” Capítulo 4

Para nuestra licenciatura de preparatoria, se acercó y me dijo que me quería, desapareció y no lo volví a ver hasta finales de año. Ahí empezaron los problemas. Muchos abrazos y demostraciones varias de cariño activaron los celos de Sol. Le hizo una escena de celos frente mío y luego cuando le pregunte como iba su relación con él me dijo que ese no era mi problema que no me metiera. Le pregunté a él qué pasaba y confirmó mis sospechas.

Él me tenía mucha confianza, así que me comentó que se iría de vacaciones con ella, me resigné a no tener ningún tipo de comunicación, no tener nada con él.

Se acercaba el cumpleaños de él y yo la llamé a ella para poder desearle a él un feliz cumpleaños, pero él estaba en su casa… Me conecté esperando que apareciera y así sucedió. Mientras conversábamos me comentó que se iría de la ciudad por el traslado de trabajo de su padre, me comentó que no sabía cómo decirle a Sol. Y por último me pregunto si podíamos vernos…

  • ¿Te parece en la tarde?- le dije como respuesta.
  • No, me gustaría desde la mañana, para que pasemos todo el día juntos…

Pregunte si podía y me dieron permiso. Me levanté temprano y salí. Espere en la plaza alrededor de 30 minutos, cuando llego me abrazó, y al mirarlo me percaté que sus ojos estaban rojos e hinchados.

Caminamos al parque, nos sentamos en el pasto, y se puso en mis brazos para que le hiciera cariño, conversamos y así estuvimos mucho rato… él rozaba sus labios en mi rostro, me sentía en otro mundo…

  • Ven…- dijo acostándose en el pasto.
  • No- le respondí, quedándome sentada.

De la nada él me tomó y me dejo enfrente de él, tendidos en el pasto. Por primera vez lo miraba a los ojos. Estábamos cerca y yo acariciaba sus mejillas.

  • No deberíamos estar de esta forma- dije rompiendo el silencio.
  • Lo sé…
  • Bueno… en todo caso no siento nada- agregué sínicamente.
  • En serio- dijo  y se acercó un poco más- Y ahora…
  • Tampoco…- se acercó tanto que nos separaban unos milímetros, podía sentir su respiración.
  • Segura…
  • No… ¿qué quieres?- contesté, mi cuerpo temblaba por completo.
  • Darte un beso- dijo a mi oído. Trate de zafarme pero él lo impidió- ¿Y tú?- agregó
  • No sé… ¡no sé!- contesté iba a levantarme y él me dio un fugaz beso
  • Listo… dijo y me volvió a tirar hacia a él- Quiero más…- agregó dándome pequeños besos en los labios- ¿estás segura?…

Contestaba no sé una y otra vez, y entonces él me besó, y luego de un momento me sentí aferrada a su cuerpo besándolo con intensidad… Era la primera vez que besaba a alguien… y con el novio de mi mejor amiga. Qué mal, sin embargo por primera vez oía lo que decía mi corazón, no me importaban, en aquel momento, las consecuencias de aquel acto.

  • Ven vamos a caminar…- dijo ya levantándose definitivamente

Lo seguí y me llevaba abrazada…

  • ¿Pasó?…
  • Si…-contesté.

Volvimos a mirarnos y nuevamente me besó. Conversamos un instante de lo sucedido y le dije todo lo que sentía desde el comienzo, llegamos al acuerdo de no contar lo sucedido a ninguno de nuestros conocidos…

  • Además no quiero arruinar tu amistad con Sol.
  • Uuuy, qué considerado- le conteste irónicamente

Nos pusimos en otro lado del parque y nos sentamos lejos, quizás para no caer en tentación. Me acosté en el pasto cerrando mis ojos, luego de un rato lo sentí a mi lado. Comenzó hacerme cosquillas, quedamos frente a frente y volvimos a besarnos. Nos sentamos y lo abracé…

  • No me aprietes tanto- dijo riendo.
  • Bah, tengo que aprovechar…- le contesté y el acaricio mi rostro lentamente y posó nuevamente sus labios en los míos.

La situación se estaba yendo de nuestras manos, así que caminamos hacia la casa de un amigo, que iba a salir pero cuando llegamos le dio flojera. Molestamos un poco y cuando nos quedamos solos él volvió a besarme. Temía que nos viera, ya que conocía a Sol, sabía que ellos era novios.

  • Casi…- dijo él, yo estaba histérica-feliz. Me llamaron por celular así que debía volver a mi casa. Lo fui a dejar, íbamos en silencio pero él lo rompió.- ¡Qué día!

Justo venía su autobús, mi iba a dar un beso en la boca, no obstante yo se lo di en la mejilla… y esa fue la última vez que lo vi en ese verano…

Fin Cap. 4

“Conociendo mi perdición” Capítulo 3

Solamente yo sabía de la relación, ella no quería que ninguna otra del grupo se enterará, no me supo explicar el por qué, pero me pidió por favor que no le dijera a ninguna así que accedí, supongo que no está demás agregar que las niñas no eran ni son tontas, y algo sospechaban.

Sol realmente estaba muy emocionada, así que prácticamente me hablaba todo el día de chico. Por mi parte yo aún mantenía conversación con él por msn, y en varias ocasiones se me insinuó, no obstante, yo no le prestaba atención y lo ignoraba, y aunque quisiera tomarlo en cuenta, era lo prohibido, y, además aún no asumía con creces mi atracción hacia él menos todavía que lo quería, me convencía que lo de nosotros no era más que una amistad que recién comenzaba.

De forma paulatina el grupo se fue enterando dela relación y la mayoría no estaba de acuerdo con ésta. Él la iba a buscar y ya sólo nos saludábamos de forma distante, dejamos de conversar como antes, aunque por msn la situación era diferente. Cierto día que fue al colegio sólo nos quedamos los tres, Sol iba en medio, por primera vez sentía que tocaba el violín, era una sensación horrible. Me despedí lo más rápido que pude y sin ánimos de nada, cuando ya estaba lejos de ellos, comencé a llorar… Tercera señal ignorada; pensar que yo era el segundo plano de ella… en la noche mientras teníamos nuestra conversación habitual me pidió que saliéramos, que la Nico le había dado la idea, que lo fuera a buscar al colegio…

  • Si a Sol no le incómoda iré, pero yo le preguntaré- le contesté. Esperaba que ella me dijera que no, sin embargo para mi sorpresa me dijo que no tenía ningún inconveniente.

Es así como lo fui a buscar, salió mucha gente del colegio y me encontré con Rosana, quién me miró con cara de “¿Qué haces acá?” y luego me saludo. Justo se fue y salió chico, cuando me vio me abrazó con fuerza y al caminar conversaba anida. Llegamos a la plaza y nos sentamos a descansar. Nos quedamos en silencio y yo le hacía cariño en la espalda, molestamos un rato y así se nos fue la hora. Al irnos me tomó la mano, no obstante en breve la soltó…

  •   Te quieres ir de la mano- dije molestándolo.
  • Sí…- contesto y luego agregó- Pero tengo novia.

Seguimos caminando en silencio, entonces sin previo aviso dijo:

  • ¿Entonces… te gusto?…
  • ¿Ah? – para variar me hice la desentendida, aunque yo ya había pensado en aquella posibilidad.

En fin, no sé, el me gustaba mucho, sabía que no era lo correcto, pero qué podía hacer, había comenzado a tener sentimientos por él, no era algo que controlara, por más que quería no podía, y sentía una rabia enorme hacia mi persona. Más aún me sentía la peor persona del mundo, era el novio de mi mejor amiga, puede que lo único bueno dentro de toda esta situación, es que me confesé con Teresa, ella tenía toda la información de lo que ocurría. Lo pasaba asqueroso así que decidí alejarme de él, evitarlo.

Se acercaba mi cumple y como caía día sábado, me quedé en el pc a esperarlo. Mientras me saludan por msn, él me habló, bueno en realidad discutir, no recuerdo cómo empezó, o obstante si tengo memoria de que dijo que yo no era interesante, que no sabía por qué hablábamos, y que además no entendía por qué me quería tanto…  se imaginan cómo me sentí, era mi cumpleaños. Lloré harto y decidí que él era malo para mi salud, que debía dejar de quererlo como lo hacía.

Al llega r el día de clases, una de mis grandes amigas, Fernanda, me encaró…

  • ¿Te gusta el novio de Sol?
  • Lo sabía…

Se molestó y me reto lo suficiente para esta vida. Dijo que yo sabía cómo era desde antes que la Sol lo  nombrara, que cómo podía gustarme, que eso estaba muy mal. De cierta forma me sentí aliviada. Cuando salimos estaba el Luis y Chico. Nos saludaron a ambas por el cumple y la Fer me tomó la mano y nos fuimos lejos de ellos.

Cada día lo quería más, no obstante seguía molesta con él por lo de mi cumple. En una oportunidad en casa de otro amigo en común, me pidió que conversáramos y accedí…

  • ¿Qué te pasa?- dijo tratando de abrazarme.
  • Nada… sólo te quiero lejos de mi- conteste sin mirarlo a los ojos, no podía, ya que si lo hacía sentía que el sabría todas mis emociones. Al final quedamos en ser amigos y retomar lo que habíamos dejado de lado.

El tiempo transcurría y él pasaba todos los días en la casa de mi mejor amiga, sentía celos, rabia… cuando iba a su casa, obviamente él estaba,  Sol le daba permiso para abrazarme, para ponerse a mis pies y le hacía cariño, regaloneábamos, sabía que no era correcta la situación, no obstante yo era muy feliz.

Fin Cap. 3

“Conociendo mi perdición” Capítulo 2

Bastante exótico nuestro encuentro, después de eso no me acuerdo de la cantidad de días que pasaron, pero sí tengo presente que la Sol me decía que los amigos del Chico, le comentaban que él andaba tras de ella, no obstante, ella se negaba a creerlo. Y es de esta forma que, antes que termine el primer semestre de cuarto medio, me confianza que el Chico le gusta, que lo quiere, pero que no sabe qué hacer.

  • Arriésgate- dije sin pensarlo dos veces, obviamente yo aún no asimilaba mis sentimientos por él.
  • ¿Segura?, Ada, él es tan inmaduro…- me contestó.
  • Si lo quieres, hazlo, sino luego te arrepentirás- insistí.

Le costó un mundo conjugar sus emociones y mientras ella lo hacía, él comenzó a ir a buscarla al colegio.

Por otra parte, nosotros habíamos establecido una amistad por msn y cuándo él iba a buscarla, nosotros nos íbamos juntos conversando, descubrí que era una persona muy atractiva, tal como había dicho mi amiga, y omití las referencias hechas por la Rosana.

Un día cuando él la fue a buscar, un día antes de que empezarán a salir y ser novios, llevo un peluche blanco, Sol ya me había hablado de él y que se lo había pedido de regalo a Chico, pero que él se había negado. El peluche estaba gris de sucio, así que mientras caminábamos, me ofrecí a lavarlo y devolverlo al día siguiente. A penas la Sol vio que lo guardaba en mi bolso dijo:     

  • ¿Se lo diste… Chico?
  • Nop, sólo lo voy a lavar- dije contestando por él.

Esa tarde compartimos entre todos y lo pasas muy bien. Ya entrada la noche el Chico y yo conversamos por msn, hasta tarde, ya que el día siguiente era feriado.

En la mañana me conecté y él estaba.

  • Oye tengo lavado el peluche, si vas hoy a la junta que tenemos te lo paso, ¿ya?
  • Te lo regalo…- sólo eso contesto

La verdad es que no esperaba ese gento por parte de él, y acepte sin pensarlo dos veces. Ese fue el primer error que cometí, no escuche a mi razón, no percibí aquella advertencia, no lo hice. Mientras me comentó que Sol le había pedido pololeo…

  • Pero no le he respondido- me confesó- La verdad es que… emm… hay alguien más… otra persona que me gusta mucho… pero no me pesca, o sea me ve como un amigo…
  • Si es así, dile a Sol que sí, total no tienes nada que perder.

Quería lo mejor para mi amiga, así que traté de convencerlo y de cierta manera me resultó. Aquella tarde cuando mi grupo se juntó, primero me reuní con mi amiga, compañera de Chico, Rosana. Ella lo odia y no podía concebir que Sol llegase a ser la novia de él.

Cuando ya llegaron todos me acerqué a él y le pregunté qué onda, sin embargo, obtuve como respuesta un abrazo con fuerza y que por consiguiente me tomará la mano, me llevó lejos del grupo para conversar tranquilos, pero llegó de improviso la Rosana y se sentó con nosotros. Luego al caminar el grupo se dividió en dos. Cuando nos volvimos a reunir, él estaba sólo, apartado del resto, así que le pregunté a Sol si le molestaba que me fuese a dónde él estaba y ella me contestó que no tenía ningún problema. Segunda señal ignorada; la necesidad de estar con él. Ya al final de la jornada ellos estaban juntos… y aunque no lo crean estaba contenta… pero sólo al principio.

“Conociendo mi perdición” Capítulo 1

Cómo empezar… últimamente las cosas no han estado bien. Siempre pensé que las situaciones uno las maneja, sin embargo, no es así. Hace un tiempo conocí a una persona que movió el piso de mis principios.

Para comenzar, mi nombre es Adalis, y lo que más quisiera es ser un ángel, no obstante, no me siento precisamente como uno. Quizás, al leer esto, piensen  que es una exageración de mi parte, ya que, puede que la vida me preparé cosas peores, según lo que dicen los “mayores”, son cosas de adolescentes, pero para mí es una tragedia griega, la que puede volcar la vida sin previo aviso.

Siempre viví inmersa en mi mundo de estudio, amigas y familiares, rodeada de personas que me aman y las por cuales haría lo que fuera. Nunca había tenido amigas como las que logré en mi último año de colegio, y una de ellas se convirtió en mi confidente, por qué no decirlo, en mi hermana, así lo sentía y,  gracias a Dios, ella también así lo percibía. Nos entendíamos muy bien, a pesar, de no coincidir en muchas cosas. Quién pensaría que por ese exceso de confianza las cosas cambiarían. El nombre de ella es Sol y era, si hablo en pasado, mi mejor amiga, en aquel entonces, llevábamos 5 años de una linda amistad, era la persona más cercana que tenía y, lamentablemente, todo tuvo un vuelvo, de forma lenta pero firme… fue así como inició.

Sol me había hablado de un amigo de su primo, un joven que tenía un año menos que nosotras aproximadamente. Decía que era un joven agradable y simpático. Para ser honesta, yo ya sabía de su existencia, por otra de nuestras amigas, que era su compañera, y las referencias que tenía de él no eran las mejores, en cuanto a su personalidad y a sus acciones. Realmente no era alguien de mi interés, primero porque sólo lo ubicaba y segundo, que era bastante maldito por lo que me contaba mi amiga, la Rosana, no obstante, escuchaba con atención a Sol, ya que, para ella era importante.

  • Le dicen Chico, aunque creo que no se llama así. – me dijo la primera vez que lo mencionó, me sorprendí, dado a que lo conocía por Pato.
  • Entonces… ¿cómo se llama? Conteste para seguir la conversación.
  • No sé…- respondió.

Sol siempre me daba respuestas así, y aunque insistiera no me daría una respuesta coherente, pero ella era y es así, me había acostumbrado y la quería tal y como era.

En un principio, hablábamos muy poco de él, casi nada, sin embargo por esas cosas de la vida, lo ví una noche que me fui a quedar a la casa de ella. Entre y vi a un chico vestido de negro sentado en el sillón. Mi amiga nos presentó:

  • Chico, Adalis, Adalis, Chico- no recuerdo exactamente si lo salude de beso o no, lo que sí recuerdo es que terminé sentada fren de él. Por primera vez me causaba curiosidad y o le quitaba la mirada, estaba concentrada y fue él quien me saco de mis pensamientos.
  • ¡¡¡No me mires!!! >_<.- apenas dice eso se esconde. Quede anonadada con su actitud y no lo mire más, de hecho con la Nico salimos y al volver ya no estaba…

Fin Cap. 1